[Este artículo iba a ser publicado en la
schoolmagazine, sin embargo nunca salió a la luz, así que hoy lo publico acá]
1950Johannesburgo, Sudáfrica

Un día cualquiera en la soleada ciudad sudafricana. Su población, eternamente dividida en 2 se encuentra en las calles sin mirarse realmente.
Negros murmuran con odio, blancos siquiera lo notan.
Un hombre intenta subir a un bus para volver a su casa. Luego de hacerse pasar entre la gente logra tomarlo, sin embargo sabe que le espera un viaje de pie.
Una vez en el bus mira los asientos sólo para blancos, en su mayoría, vacíos. Los pocos que existen para aquellos “de su raza” están ocupados y en pésimo estado.
Vuelve a murmurar, pero a nadie le importa. Sólo es una persona más que ni siquiera tiene derecho a voto.
Al llegar, nota que todos sus vecinos están siendo desalojados de sus casas. Mira la suya y ve sus pocas cosas en el patio…no entiende.
Sólo después de mucho rato logra entender que serán trasladados: Soweto, un pueblo recién creado solo para negros será su hogar, sin importar que tenga su trabajo aquí.
Murmura una vez más…es lo único que le queda.
1960Sharpeville, Sudáfrica

Luego de 10 años de quejarse, las cosas siguen iguales. Las voces de algunos que se oponían a la discriminación se acallaron con encarcelamientos.
Las protestas, precisamente por ser pacíficas, son ignoradas. Nadie los escucha, a nadie le importa.
Una gran multitud se congrega en Sharpeville. Protestan contra todas las injusticias que llevan más de 10 años ocurriendo, sin embargo el ambiente es de fiesta.
Gritan, saltan, levantan pancartas, mientras la policía los observa desde lejos.
De pronto, un grupo de policías inexpertos abren fuego. La multitud no entiende que sucede. Antes de poder reaccionar, la situación se ha transformado en un tiroteo donde las víctimas no tienen posibilidad de defenderse y hay un gran número de niños.
Más adelante, la policía diría “"La mentalidad de los nativos no les permite reunirse par una demostración pacífica. Para ellos, reunirse significa violencia”
1964Pretoria, Sudáfrica

Los rumores dicen que, luego de varios años de reiterados juicios y encarcelamientos, Nelson Mandela es puesto una vez más a disposición de la justicia.
El máximo líder del Congreso Nacional Africano (ANC) es acusado de traición al gobierno por sus manifestaciones que buscan la desobediencia del apartheid.
Mandela reitera la condición pacífica de sus marchas hasta la matanza de Sharpeville, luego de la cual no tuvieron otra opción que defenderse.
En su discurso final, antes de ser condenado a cadena perpetua, Mandela dice:
“Durante toda mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He peleado contra la dominación blanca, y he peleado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía e igualdad de oportunidades. Es un ideal que espero poder vivir para ver realizado. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir”
1990Pretoria, SudáfricaHace algunos años que las cosas están mejorando. Los negros van percibiendo poco a poco como las políticas racistas han disminuido.
Vuelven a tomar buses como cualquiera, a optar a cargos importantes, a educarse.
El presidente hace un anuncio importante: Luego de 27 años encarcelado en una isla, Nelson Mandela será liberado y se transformará en el principal interlocutor del gobierno para volver a la democracia.
La gente no puede creerlo. Quien fue de los pocos que se atrevieron a levantar la voz contra las injusticias, vuelve a ser un hombre libre. Quienes fueron rechazados por décadas, vuelven a ser iguales.
1994Toda la república sudafricana.Las elecciones llegan. La democracia vuelve a reinar en un país fuertemente herido por la injusticia.
De pronto las imágenes muestran al ganador.
Es una cara conocida. Aquel hombre que el año anterior ganó el premio Nobel de la paz, tras toda una vida luchando por la igualdad.
Aquel hombre, a quien ni décadas de encarcelamiento detuvieron.
El primer presidente negro de la historia sudafricana, es Nelson Mandela.

[Como pueden ver en el menú, estoy escribiendo en una revista online que se llama "
me lleva por gamba". Revisenla. Yo aparezco los jueves con pseudónimo]