Nunca me han gustado los poemas. Generalmente los encuentro demasiado rimbombantes y no terminan de convencerme (aunque como todo en la vida, existen las excepciones)Pero un día en un arranque de inspiración se me ocurrió algo que escribir que no daba para cuento (que es lo que comunmente escribo) así que abri un Word y escribi el primer poema de mi vida.
Una semana después me enteré que había concurso de poesía en mi colegio, el cual tiene fama de hacer un desayuno espectacular para la premiación y muerta de verguenza mandé el poema. 2 semanas después, el último día de plazo escribí otro. Sería el segundo poema de mi vida.
Y fue la premiación. Y yo me dedicaba a comer mientras decían lo clásico: "Este año los poemas estuvieron mejores que nunca" "Nos costó muchísimo elegir"..y yo no estaba muy preocupada, no me había nisiquiera imaginado que pudiera llegar a ganar nada.
Y mientras decían las menciones honrosas (2) escucho que dicen "Catalina Fernández"
WHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAT???????????????????
YO???????????????????????????????????
Y pasé adelante impresionada y leí mi poema. Y como ahora me creo una poetisa cualquiera lo muestro aquí, porque estoy muy contenta y quiero compartirlo.
No creo que en realidad sea muy bueno...pero considerando que es el segundo que escribo (porque ese fue el que ganó) creo que tiene su mérito.
Espero que no me lo desprecien mucho....pero si no les gusta coméntenlo con confianza.
No hay respuesta
Te pregunté como era ser feliz
No respondiste
Te pregunté que era ser libre
No hablaste
Te pregunté sobre el amor
No dijiste nada
Te pregunté sobre el dolor
Lo evadiste
Te pregunté que era la vida
No sabías
Te pregunté que era el miedo
Callaste
Te pregunté que era morir
Y al fin algo murmuraste
Dijiste que no sabías nada
Que nunca lo habías aprendido
Que solo sabías sobre la muerte
Porque en la muerte habías caído
Un día supe las respuestas
Y las quise compartir contigo
No pude
No estabas
Nunca habías existido
Te pregunté como era ser feliz
No respondiste
Te pregunté que era ser libre
No hablaste
Te pregunté sobre el amor
No dijiste nada
Te pregunté sobre el dolor
Lo evadiste
Te pregunté que era la vida
No sabías
Te pregunté que era el miedo
Callaste
Te pregunté que era morir
Y al fin algo murmuraste
Dijiste que no sabías nada
Que nunca lo habías aprendido
Que solo sabías sobre la muerte
Porque en la muerte habías caído
Un día supe las respuestas
Y las quise compartir contigo
No pude
No estabas
Nunca habías existido
Y el otro poema, al cual le tengo más cariño y yo considero mejor es este.
Suficiente
No quiero más
No quiero volver a escucharte
Ni sentir tus abrazos
Ni tocar tu cuerpo
Me canse de las palabras
Que nunca tuvieron sentido
De sentirme frágil a tu lado
De quererte y tener miedo
De llorar cada noche
Por no tenerte
De gritar sin ser oída
De caer eternamente
Me cansé de esperarte
De perder el día entero
De decir que te quiero sin sentirlo
De decir que lo siento sin quererlo
Dominga Mendieta

Me levanté y él no estaba.


