26 de abril de 2007

Una poetisa cualquiera

Nunca me han gustado los poemas. Generalmente los encuentro demasiado rimbombantes y no terminan de convencerme (aunque como todo en la vida, existen las excepciones)
Pero un día en un arranque de inspiración se me ocurrió algo que escribir que no daba para cuento (que es lo que comunmente escribo) así que abri un Word y escribi el primer poema de mi vida.

Una semana después me enteré que había concurso de poesía en mi colegio, el cual tiene fama de hacer un desayuno espectacular para la premiación y muerta de verguenza mandé el poema. 2 semanas después, el último día de plazo escribí otro. Sería el segundo poema de mi vida.

Y fue la premiación. Y yo me dedicaba a comer mientras decían lo clásico: "Este año los poemas estuvieron mejores que nunca" "Nos costó muchísimo elegir"..y yo no estaba muy preocupada, no me había nisiquiera imaginado que pudiera llegar a ganar nada.
Y mientras decían las menciones honrosas (2) escucho que dicen "Catalina Fernández"

WHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAT???????????????????
YO???????????????????????????????????

Y pasé adelante impresionada y leí mi poema. Y como ahora me creo una poetisa cualquiera lo muestro aquí, porque estoy muy contenta y quiero compartirlo.
No creo que en realidad sea muy bueno...pero considerando que es el segundo que escribo (porque ese fue el que ganó) creo que tiene su mérito.
Espero que no me lo desprecien mucho....pero si no les gusta coméntenlo con confianza.


No hay respuesta

Te pregunté como era ser feliz
No respondiste
Te pregunté que era ser libre
No hablaste
Te pregunté sobre el amor
No dijiste nada
Te pregunté sobre el dolor
Lo evadiste

Te pregunté que era la vida
No sabías
Te pregunté que era el miedo
Callaste
Te pregunté que era morir
Y al fin algo murmuraste
Dijiste que no sabías nada
Que nunca lo habías aprendido
Que solo sabías sobre la muerte
Porque en la muerte habías caído

Un día supe las respuestas
Y las quise compartir contigo
No pude
No estabas
Nunca habías existido


Y el otro poema, al cual le tengo más cariño y yo considero mejor es este.

Suficiente

No quiero más
No quiero volver a escucharte
Ni sentir tus abrazos
Ni tocar tu cuerpo

Me canse de las palabras
Que nunca tuvieron sentido
De sentirme frágil a tu lado
De quererte y tener miedo

De llorar cada noche
Por no tenerte
De gritar sin ser oída
De caer eternamente

Me cansé de esperarte
De perder el día entero
De decir que te quiero sin sentirlo
De decir que lo siento sin quererlo


Dominga Mendieta

15 de abril de 2007

El clasismo

Durante toda mi adolescencia, he sido testigo de diferentes muestras de clasismo en los adolescentes ABC1.

La más común siempre ha sido la burla a los nombres tipo "Byron Pérez" o "Katherine Dominguez". No se porqué, pero llamarse así siempre ha sido sinónimo de ser "flaite" o "chula".

Nunca se me va a olvidar cuando veíamos un video en historia, sobre los gobiernos anteriores al golpe militar, mostraban testimonios de personas del campo que hablaban sobre lo que había significado para ellas. Creo que la gran mayoría de mis compañeras estaban más preocupadas riéndose del nombre de la persona (un nombre similar a los recién mencionados) que de escuchar realmente estaba diciendo.

Teleseries como "Brujas", donde se mostraba la vida de una familia humilde que había surgido luego de ganarse la lotería, en realidad eran una burla a esta realidad, donde los sonsonetes se exageraban y se hacía énfasis en esta condición de "new rich". Y a todos les encantaba.
¿A que voy con esto? A que ese tipo de actitudes en la sociedad, hacen que se haga cada día más y más clasista. Al reirnos de una familia cuyos hijos se llaman Byron, Jason y Sharon Jeannete, lo que estamos haciendo es reirnos de la realidad de miles de chilenos, cuando más bien deberíamos preocuparnos.

En el mundo ABC1 donde yo también vivo, a muchas les enseñan una realidad distorcionada de la pobreza, y les inculcan que hagan servicio como si estuvieran haciendole un favor a las personas que van a ayudar. ¿Resultado? Muchas consideran que ir a hacer servicio es ir a "ayudar" a los demás. A "sacarlos de la pobreza"...una actitud paternalista que solo logra aumentar el sentimiento de superioridad de la clase alta por sobre la clase baja.

Que día nos van a enseñar correctamente que se debe tratar de igual a igual a cualquier persona, venga de La Dehesa, Quilicura, Las Condes o La Pintana. Que el que hablen con un cierto sonsonete o tengan un cierto nombre no los hace motivos de burla. Que quizás hablan con un lenguaje que nos parece vulgar, pero no por eso ellos mismos van a serlo.

Conozco tantas personas que tienen miedo de conocer eso. Tienen miedo de salir de la burbuja que los protege, y muchas veces optan por seguir un camino que mantenga esa realidad. Quizás a muchos les da miedo relacionarse con personas diferentes a ellos porque no saben del todo como van a reaccionar.
Les aterra darse cuenta que quizás una persona de una situación económica menor a la suya, quizás puede ser más inteligente que ellas mismas, o que quizás puede ser una amiga más.

Cuantas personas conozco que a veces optan por universidades privadas por sobre tradicionales, porque las tachan de comunistas, flaites u ordinarias. Porque están tan acostumbradas a una realidad que les da miedo conocer otra.
Después de todo, nos guste o no, la burbuja es donde estamos más seguros.

Pero algún día tendremos que darnos cuenta que conocer realmente la realidad de nuestro país no significa haber ido a conchali a hacer servicio, o haber conversado con alguien que vive en una mediagua.

Conocer la realidad de nuestro país es llenarnos de esa realidad que nos rodea pero que no notamos. Conocer la realidad de nuestro país es realmente proponernos buscarle una solución...pero no porque nos enseñaron que hacer eso sería ser mejor persona, si no porque realmente nos damos cuenta que TODOS merecemos las mismas oportunidades.

Da igual si se llaman Byron, Jonathan, o Catalina. Lo que importa es que son personas.

4 de abril de 2007

Circulo Vicioso

Me levanté y él no estaba.
No me sorprendí....la verdad es que cada mañana sucedía lo mismo.
El se escondía arrepentido de lo que habíamos hecho, pero terminaba cada noche de vuelta en mi cama.
Nunca entendí por qué era así. Por qué se arrepentía de demostrarme que me quería...porque huía de algo que no podía evitar.
Y por qué noche a noche olvidaba su arrepentimiento y regresaba...y luego se iba...y luego regresaba.

Últimamente, no se si en realidad me quiere. Quizás huye cada mañana del compromiso, y vuelve cada noche solo en busca de pasión.
Y yo sigo aquí...esperándolo. Resignándome al hecho de que volverá en la noche y me dirá que me ama y que se arrepiente. Dirá que nunca más me dejará....y yo le creeré.

Quizás hoy no. Quizás al fin me daré cuenta de todo lo estúpida que he sido y no lo dejaré entrar a la casa.
O mejor dejo eso para mañana...y hoy aprovecho nuestra última noche.

Sí..mejor mañana