Vengo llegando de Isla de Pascua.
Si, si. El lugar es precioso. Paradisiaco total. Además tuve la suerte de que no estaba tan lleno como yo pensaba asi que tuve la posibilidad de conocer la isla de manera relativamente tranquila.
Pero no, no se preocupen. No les voy a contar mi viaje (lo encuentro un poco fome para un blog)...simplemente quiero que todos sepan algo que me enteré allá.
Al tercer día de llegar fuimos a un tour guiado por los principales ahus (los altares que tienen los moais encima) de la isla. No fue poca mi sorpresa al darme cuenta que TODOS los moais habían sido derribados (los pocos que uno puede ver de pie fueron levantados por arqueologos)
Luego de haber aprendido que estas estatuas de piedra representaban a sus ancestros y estaban totalmente divinizados, extrañaba bastante que estuvieran todos en el suelo.
Y nuestro guía fue contándonos poco a poco lo que pasó.
Rapa Nui fue poblada por hombres y mujeres que venían de la Polinesia. Una vez en la isla, los estamentos sociales fueron fuertemente marcados (los orejas largas eran los nobles, los orejas cortas el pueblo). Como en la mayoría de las sociedades, quienes trabajaban la tierra y permitían la subsistencia eran aquellos con peores condiciones económicas, mientras los nobles dirigían.
La construcción de los moais por tanto, se dejó para los orejas cortas. El tallar, transportar y levantar estas enormes estatuas que pesan varias toneladas era misión de aquellos quienes jamás estarían representados en ellas. Claramente, quienes se transformaban en moai eran los nobles, quienes netamente supervisaban su creación.
Sin embargo y a pesar de esto, las enormes figuras eran objeto de devoción de todos, e incluso los más pobres les rendían culto y consideraban el terreno cercano a ellas como tapu (tabú).
Entendiendo esto, cuesta imaginarse como pudieron destruirlas. Los Rapanui creían que los moais cobraban vida en el momento que le ponían los ojos y que no solo cuidaban la isla (de hecho ninguno mira al mar..todos miran hacia la tierra) si no que también los vigilaban.
Cierro los ojos y me imagino..yo podría destruir y por tanto matar a quien creo un Dios? Suena dificil.
Sin embargo poco a poco la historia fue haciendose complicada para este pueblo. El abuso de la naturaleza de parte del Ariki (jefe) hizo que las cosas en la isla fueran tornándose dificiles. Para trasladar los moais se requería de mucha madera y fueron talando lentamente los árboles. Los terrenos deforestados, no servían mucho tiempo para el cultivo y poco a poco los bosques se fueron acabando.
Esto tuvo una consecuencia inmediata en la sociedad. No tener árboles significa que muchos animales mueren. No tener árboles implica no tener botes. No tener botes implica no poder pescar.
Lentamente los orejas cortas fueron sufriendo el hambre, mientras tenían que seguir trabajando para los orejas largas en la creación de los moais. Los hombres más fuertes que deseaban salir a pescar o trabajar la tierra para alimentar a sus familias estaban obligados a perder el día levantando más y más estatuas.
Hubo un punto donde se hizo insostenible. Los hombres, cansados por el hambre, se rebelaron.
No se sabe concretamente cuando, no se sabe concretamente como, pero todos y cada uno de los orejas largas murieron a manos de un pueblo famélico que estaba cansado de la injusticia.
La destrucción de los moais a su vez es muy simbólica. Todos y cada uno fueron derribados hacia adelante, destruyéndole los ojos. Ninguno mira hacia arriba porque el pueblo no quería seguir viéndolos. Ninguno tiene ojos porque el pueblo no quería seguir siendo observado.
Querían matarlos..querían matar a sus dioses. Y lo hicieron.
Se calcula que en esta época (Siglos XVII-XVIII) habían 15.000 habitantes. 150 años después, la población Rapa Nui había disminuido en un 99%...eran apenas más de 100.
Según el biólogo evolucionista y biogeógrafo, Jared Diamond, lo ocurrido en Isla de Pascua es único.
Rapa Nui es el único lugar en el mundo donde la disminución radical de la población y la destrucción del ecosistema se debio AL MISMO HOMBRE. Al actuar desmedido y sin control del hombre. A la destrucción del ambiente.
No hay que ser demasiado inteligente para darse cuenta la conexión que tiene con hoy.
Si..calentamiento global..que cliché.
Pero es cierto saben? Seguramente el Ariki decía que no tenía nada de malo cortar los árboles..total, crecían de nuevo.
Cerremos los ojos e imaginemonos la historia.
Chile, reduciendo su población en un 99% se transformaría en un país de 150.000 habitantes.
Santiago, en una ciudad de 50.000 personas.
Es drástico..no les parece?
Es un buen ejemplo para darnos cuenta hasta donde podemos llegar. Un hombre que llega al nivel de matar a sus dioses a quienes venera, debe haber estado bastante desesperado.


