Desde que tengo uso de razón que me fascina actuar. Desde chica fui la niña centro de mesa, por tanto no es tan dificil imaginarse que me atraía de las tablas.
En 6to básico tuve la edad suficiente para entrar a la extraprogramática de teatro y partió mi amor por el escenario.
Las obras fueron variando, claro.
La primera fue "El Fantasma de la Ópera", donde su querida bloggera era la mala de la historia, la rival de la protagonista.
Luego vino "Ánimas de día claro", donde hice a la típica viejita (ánima, claramente). Me encantaba ese personaje, era tan cliché y tán facil de hacer.
Y después "Sueño de una noche de Verano" donde hice el ridículo más grande de mi vida, actuando de hombre. Me acuerdo que una amiga de la directora le había comentado "Que bien lo hace esa niñita de hombre"...creo que fue el mayor insulto que me han dado en la vida.
Y en primero medio vino la verdadera prueba. Ya no estaba la extraprogramática donde cualquiera podía entrar. Tenía que ganarme el puesto en la prestigiosa Compañía de Teatro de mi colegio, en una audición.
2 seleccionadas, 30 personas. (claro, no es nada si lo comparamos con un casting cualquiera, pero para mi era la vida)
Recuerdo que en la audición no se me ocurrió nada más que hacer un melodrama luego de que todas hacían comedia. Salí llorando, segura de que no había quedado..QUIEN EN SU SANO JUICIO IBA A PREFERIR QUE ENTRARA YO, por sobre tantas que habían hecho reir a todas?
Además en la audición había que hacer una coreografía..y yo ya estaba en mi época de "No bailo porque me da verguenza"
Como 1 semana y media después me enteré que había quedado. No tengo idea porque, pero había logrado entrar.
La primera obra "De nuevo partimos de nuevo" fue un maldito éxito. Ganamos todos los festivales interescolares a los que fuimos. La gente me felicitaba por todos lados, las funciones siempre terminaban con el público aplaudiendo a más no poder..era increíble.
Claro que siempre envidié a las que se ganaban mejor actriz...después de todo cada actriz tiene su ego y me daba lata no lograr hacer un personaje completo...

1 año después vino "Las otras mujeres, las de García Lorca". Una compañía de teatro que se había ido siempre por el camino fácil de la comedia, se arriesgó a hacer drama.
Fue mi obra favorita. Llegamos a un nivel de preparación gigantesco, teniendo incluso que aprender a bailar flamenco para hacer las escenas. Mi personaje tenía una complicación mucho mayor al anterior (era ciega) y encontraba muy entretenido esto de hacer un teatro más complejo.
A mucha gente no le gustó tanto. Si bien los resultados fueron buenos, nunca ganamos primer lugar...siempre relegadas al 2do. Sin embargo la gente cuya opinión mas me importaba, quedó fascinada con la obra, y eso me hacía feliz.

Este año decidimos hacer una mezcla de comedia con drama, arriesgándonos con un absurdo llamado "El Velero en la Botella".
Nunca quedé del todo satisfecha con mi personaje..ERA EL NORMAL!! Me agota ser el normal..siempre es más entretenido hacer personajes caricaturizados..pero no.
Rocío terminó siendo el vínculo de la realidad y la locura en esa familia absurda e irreal..y recién ayer aprendí a quererla.
Y recién ayer me di cuenta que para ser una gran actriz no necesito haberme ganado los premios habidos y por haber. No necesito que la gente diga que soy la que mejor actuaba.
Basta con que yo esté orgullosa de lo que hice. Basta con que yo sepa que ha evolucionado.
Basta con escuchar el aplauso del público..y saber que la compañía somos todas.
Ayer inauguramos la temporada de festivales en el Villa María y ganamos. Muchas gracias a todos y cada uno de los que fueron y los que lo intentaron pero no lo lograron.
Aún quedan muchas funciones...espero que todos puedan verla alguna vez.