30 de abril de 2008

Apartheid

El día que publiqué el artículo de Mandela en el blog, tuve que escribir un poema para el concurso de poesía de mi colegio...y cuando trataba de buscar un tema, no podía sacarme a Mandela de la cabeza. Simplemente no podía y quería escribir algo sobre el apartheid, aunque sabía que todo lo que puedo escribir o intentar imaginar no se acerca en lo más mínimo a lo que en realidad sucedió.

Pero lo intenté y escribí este poema. Lo mandé sabiendo que no iba a ganar nada.
1.- Porque en mi colegio siempre eligen los poemas chulos (es cosa de ver el texto con que saqué mención honrosa el año pasado..cliché total)
2.- Porque no estaba tan bien escrito.

Y finalmente llegué a la premiación, a la que fui solamente por el desayuno y me llevé la gran sorpresa de salir segunda. No se entienda como falsa modestia, en verdad jamás pensé que iba a ganar.

Pero aquí está. Espero sus críticas y comentarios.

Dejando de ser tu
Dejando de ser yo
Divididos, detenidos
Grita Mandela

Inferior eres a mi lado
Superior me llaman los demás
Te odie y tu me odiaste
Grita, salta Mandela

La vida ya no es gris
Negra, blanca, solo eso
Ojos ciegos, manos rojas
Grita, salta, surge Mandela

El ario a la ciudad aria
El negro a la ciudad negra
Calles mudas, silenciosas
Detienen a Mandela

Caos en las esquinas
Muertos en las plazas
Cárceles repletas
No está Mandela

Pasaron 20 años
Volvimos a mirarnos
Nos llamamos hermanos
Se unieron las manos
L.os matices resurgen
Blanco y negro hacen gris
Pero jamás olvidaremos
Como fuimos… lo que hicimos.

- Simone



[Acuérdense de revisarme en mellevaporgamba. Ahora salgo los Miércoles como Dominga Mendieta]

15 de abril de 2008

Que se levante Mandela

[Este artículo iba a ser publicado en la schoolmagazine, sin embargo nunca salió a la luz, así que hoy lo publico acá]

1950
Johannesburgo, Sudáfrica


Un día cualquiera en la soleada ciudad sudafricana. Su población, eternamente dividida en 2 se encuentra en las calles sin mirarse realmente.
Negros murmuran con odio, blancos siquiera lo notan.

Un hombre intenta subir a un bus para volver a su casa. Luego de hacerse pasar entre la gente logra tomarlo, sin embargo sabe que le espera un viaje de pie.
Una vez en el bus mira los asientos sólo para blancos, en su mayoría, vacíos. Los pocos que existen para aquellos “de su raza” están ocupados y en pésimo estado.

Vuelve a murmurar, pero a nadie le importa. Sólo es una persona más que ni siquiera tiene derecho a voto.

Al llegar, nota que todos sus vecinos están siendo desalojados de sus casas. Mira la suya y ve sus pocas cosas en el patio…no entiende.
Sólo después de mucho rato logra entender que serán trasladados: Soweto, un pueblo recién creado solo para negros será su hogar, sin importar que tenga su trabajo aquí.

Murmura una vez más…es lo único que le queda.

1960
Sharpeville, Sudáfrica


Luego de 10 años de quejarse, las cosas siguen iguales. Las voces de algunos que se oponían a la discriminación se acallaron con encarcelamientos.
Las protestas, precisamente por ser pacíficas, son ignoradas. Nadie los escucha, a nadie le importa.

Una gran multitud se congrega en Sharpeville. Protestan contra todas las injusticias que llevan más de 10 años ocurriendo, sin embargo el ambiente es de fiesta.
Gritan, saltan, levantan pancartas, mientras la policía los observa desde lejos.

De pronto, un grupo de policías inexpertos abren fuego. La multitud no entiende que sucede. Antes de poder reaccionar, la situación se ha transformado en un tiroteo donde las víctimas no tienen posibilidad de defenderse y hay un gran número de niños.

Más adelante, la policía diría “"La mentalidad de los nativos no les permite reunirse par una demostración pacífica. Para ellos, reunirse significa violencia”

1964
Pretoria, Sudáfrica


Los rumores dicen que, luego de varios años de reiterados juicios y encarcelamientos, Nelson Mandela es puesto una vez más a disposición de la justicia.
El máximo líder del Congreso Nacional Africano (ANC) es acusado de traición al gobierno por sus manifestaciones que buscan la desobediencia del apartheid.
Mandela reitera la condición pacífica de sus marchas hasta la matanza de Sharpeville, luego de la cual no tuvieron otra opción que defenderse.

En su discurso final, antes de ser condenado a cadena perpetua, Mandela dice:
“Durante toda mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He peleado contra la dominación blanca, y he peleado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía e igualdad de oportunidades. Es un ideal que espero poder vivir para ver realizado. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir”

1990
Pretoria, Sudáfrica

Hace algunos años que las cosas están mejorando. Los negros van percibiendo poco a poco como las políticas racistas han disminuido.
Vuelven a tomar buses como cualquiera, a optar a cargos importantes, a educarse.

El presidente hace un anuncio importante: Luego de 27 años encarcelado en una isla, Nelson Mandela será liberado y se transformará en el principal interlocutor del gobierno para volver a la democracia.

La gente no puede creerlo. Quien fue de los pocos que se atrevieron a levantar la voz contra las injusticias, vuelve a ser un hombre libre. Quienes fueron rechazados por décadas, vuelven a ser iguales.

1994
Toda la república sudafricana.

Las elecciones llegan. La democracia vuelve a reinar en un país fuertemente herido por la injusticia.
De pronto las imágenes muestran al ganador.

Es una cara conocida. Aquel hombre que el año anterior ganó el premio Nobel de la paz, tras toda una vida luchando por la igualdad.
Aquel hombre, a quien ni décadas de encarcelamiento detuvieron.

El primer presidente negro de la historia sudafricana, es Nelson Mandela.


[Como pueden ver en el menú, estoy escribiendo en una revista online que se llama "me lleva por gamba". Revisenla. Yo aparezco los jueves con pseudónimo]

6 de abril de 2008

La teleserie de las FARC


Publicado en Me lleva por gamba

De tanto hacerlo, ya me acostumbré a abrir todos los días la página web del diario cuando entro al computador. Más que una necesidad, se transforma en una rutina y la revisión de los titulares cada día es más a la pasada. Entre los políticos que todos los días tienen una teleserie nueva y la farándula, leer el diario ya no significa nada.

Pero hoy en la portada aparecía la imagen ya clásica de la ex-candidata presidencial Ingrid Betancourt y una noticia donde, una vez más, se hablaba del famoso intercambio que quieren hacer. Que las FARC dicen esto, que Uribe dice esto, que Chávez dice esto… ya me cansé.

No es que no me importe lo que le pase a Ingrid Betancourt, pero encuentro de una injusticia suprema esto de que todos los canjes se basen en ella. No se les puede olvidar a nuestros queridísimos vecinos (no se pierda el toque de ironía en esa frase), que la guerrilla colombiana tiene a MUCHOS MÁS secuestrados que Ingrid Betancourt, y todos “deberían” ser igual de importantes para el gobierno.

No dice esa constitución que “respetamos” ¿Que todos somos iguales ante la ley? Entonces ¿Por qué es Ingrid Betancourt la noticia? ¿Por qué no lo son todos los otros hombres y mujeres, que quizás también están enfermos, que quizás también están al borde de la muerte?

¿Por qué el gobierno de Uribe no pone el mismo hincapié en conseguir tratos para recuperar a los otros rehenes? Quizás incluso sería más fácil. Aunque pensemos lo contrario, la guerrilla colombiana no está formada por estúpidos, y por lo mismo saben que Ingrid vale más que los otros secuestrados. Que pueden pedir más a cambio.

Entonces, ¿La vida de esta mujer vale más que la vida de todos los demás juntos?

¡Farándula! Cuando yo pensaba que había encontrado una noticia en el diario que no estuviera relacionada con todas esas banalidades de la gente famosa, me equivoqué. El conflicto con las FARC no es otra cosa que una teleserie, donde Ingrid es la estrella.

Y nosotros los televidentes que la alimentamos.


[No dejen de pasarse por el nuevo Blog de Eróstrato de mi amigo Nico Camino]